viernes, marzo 26, 2004

Terminé trabajando en la noche, y aunque sólo fue un ratito bastó para despertarme más tarde de lo que debería. Y es que cuando uno acumula estrés lo mejor es dejarse estar frente a los amigos, comiendo lechuga o leyendo la página de sociales de periódicos foráneos.
Me han traído una granja de tenebrios. Otros tienen granja de hormigas. Yo tengo mi nueva granja de tenebrios: a primera vista parece un montón de aserrín, salvado y avena sin más oficio que llenar un recipiente. Entonces algo tiembla. Todo tiembla. Bajo esa superficie hay una tropa entera de tenebrios reptando por doquier.



Son más veloces que aquellos que compré en la tienda de animalitos. Puf, no puedo atraparlos con la cucharita. Mi cuñado dice que se atrapan con la mano, puaj, puaj. Claro, como él se dedica a ordeñar arañas (textual), el agarrar tenebrios no tiene mayor ciencia.
¿Para qué sirve la granja de tenebrios? Pues para lo que sirven las granjas, para proveernos de suculentos manjares. Bueno, no a mí ni a los hijos, sino a la boca voraz del geco que sonríe (textual) al engullir esos gusanillos.

miércoles, marzo 24, 2004

Hay un gran vendaval tras la ventana y su anuncio de tormenta que se resiste allá arriba, en el cielo. Tal vez se vaya la luz, tal vez no. Si se fuese, en este momento, este post dejaría de existir.
¿Existen los post fantasmas? Si es así han de deambular por ahí como esos trapos viejos que dejamos en el tendedero: adormilados, descoloridos y hartos de tanto sol.

martes, marzo 23, 2004

La palabra exacta para describir este estar es agüitada pues no tiene los bríos del indignada ni es excesivamente azul como el decepcionada. Y así, agüitada, sé que me he llamado a engaño (uno de mis vicios), llamado que consiste en sepultar lo que veo o disfrazarlo con explicaciones lógicas. En lenguaje popular me hago pendeja, que ya sé que este mundo es un gran mostrador llenito de ofertas donde todos entran a la rebatiña, y todo se vale: sacar ojos, desdecirse, adular, pisotear el estandarte.
Y unos dirán que así es, que hay que ser prácticos y entrarle al quite, que no es para tanto. No. Antes que llevar agua a mi molino arremeto contra los molinos aunque ya me sepa el final de la historia: madrazo y a tragar polvo. Y no lo hago por buena, honesta ni luminosa (el único luminoso es san Plátano, que dios tenga en su gloria). Lo hago porque se me da la gana, manque luego ande agüitada.

PD: A participar en el rally-virtual de fatal espejo, que ha cumplido un año de vida...

domingo, marzo 21, 2004

1. Basta un fin de semana social para olvidar los descalabros de otros días; y ojo, lo social en esta colina no es sinónimo de ver gente por compromiso sino estar con aquellos que quiero estar. Creo que para llegar a ello hace falta algo de cinismo y necedad (y que los años pasen). Hubo tiempos de tener que ver a tal o cual, de convivir con este o aquel, de tolerar porque era conveniente. Y claro, este hacer tiene sus beneficios. ¡Al rábano con los beneficios! prefiero este poder rememorar las palabras, los rostros, los líos, y los no-líos de la gente gratísima que anda por aquí.
2. Termina el equinoccio de primavera. Existe la creencia de que los equinoccios atraen tormentas. Y como en toda creencia, algo hay de cierto: por aquí hubo lluvia (real y alegórica). Y sustituyendo aquellos desfiles de primavera del kinder --que se adornaba el triciclo con flores de papel crepé para ser conducidos por disfraces de abejas o margaritas cursísimas-- va un Jacek Yerka:



3. Y gracias a Edgar que nos presentó a Jacek Yerka (la página tarda en cargarse. Vale la pena. Aloja mundo maravillosos).

viernes, marzo 19, 2004


...grrr, llevo tres horas despierta y ya tengo el hígado encebollado; entre mi tío el homeless que insiste en llegar sin previo aviso y la estúpida compañía de larga distancia que insiste en que ya estoy dada de baja. Pero los muy inútiles me mandan recibo cada mes mismo que debo de pagar pues es la hora que no me quitan de la lista de clientes morosos (por 78 pesos mensuales). Una pequeña venganza por cambiar de compañía: no estoy pero estoy. O un: a huevo te quedas con nosotros:
--pues que no entiende que ya está dada de baja, ya no pertenece a AVANTEL.
--caray, entonces a quién chingados le he pagado mis 78 pesitos durante 6 meses.
•
--señorita, pida a su compañía que la retiren de la lista de clientes morosos.
--¿a cuál compañía? no ve que los de AVANTEL dicen que no estoy en su lista.
Efectivamente, una de mis líneas no tiene larga distancia, es huérfana, no es de nadie (aunque sí hay alguien que cobra). Y nada, el primer procedimiento del cambio está hecho, y habrá que esperar que lo acepten:
--y si no funciona ¿qué hago?
--pues tendrá que ir a la PROFECO
--what?????
Y entonces imagino qué sabroso ha de ser tener una lista de clientes morosos sin servicio y sin registro cobrándoles 78 pesos cada mes (multiplico por 10 clientes, 100 clientes, 1000 clientes). Qué bonita alcancia. Pero no, sólo estoy ofuscada y esos de AVANTEL no pueden ser tan guarros y tranzas. Pensemos mejor que su sistema y/o base de datos es una porquería y su servicio a clientes adiestra pelafustanes.
Tanto lío por una cuenta (la mía) que nunca pasa de un consumo de 300 pesos (un par de saludos a Querétaro y una eventual llamada a Francia). Y luego por qué termina uno amando a TELMEX...

pd: para diluir la bilis provocada por las compañías telefónicas made in México, Mergruen Inc recomienda una probadita del humor de Luisfey, allá donde tiene su cuaderno.

miércoles, marzo 17, 2004


¡al agua, sabandija!


Cuentan que san Patricio, allá en Irlanda, acabó con una reptante plaga de serpientes. Unas versiones cuentan que las mando al mar para que se ahogaran, otras que simplemente les ordenó despeñarse. No importa el método de exterminio, lo único cierto es que todo esto de las serpientes es alegoría del fin del paganismo de un pueblo, así como el trébol de 3 hojas es la alegoría de la Trinidad.
Hoy, día de san Patricio, se conmemora su muerte que sólo es pretexto para celebrar y revindicar LO irlandés. En su fiesta, el santo va acompañado por otros símbolos paganos: duendes, tréboles de cuatro hojas, arco iris, verdor. Pero lo que asombra es que sea estandarte de una identidad firme a fuerza de yugos, guerras, catástrofes y un espíritu tenaz. Paradójicamente, este santo no fue irlandés .
Hasta aquí el verde. Y enfin, ahora que encuentre a mi mecenas, y de regreso de San Petersburgo, iré a Irlanda; mientras, buscaré un trébol de cuatro hojas en las banquetas y dejamos flotar a Seamus Heaney, poeta irlandés:

Estirpe
I


Emparentado por el jeroglífico
de turba en un abierto campo
con la víctima estrangulada
nido de amor en el helecho,

penetro en los orígenes
como el perro da vueltas
a sus recuerdos ancestrales
sobre la estera en la cocina:

se agita el suelo del pantano,
pía y cecea el agua
mientras piso al andar
juncos y brezo.

Amo esta faz de hierba,
sus negras incisiones,
los secretos recónditos
de procesos y ritos;

amo la primavera
que brota de la tierra,
de cada terraplén pende una horca,
cada charca

la desatada lengua
de una urna, bebedora de luna,
no para ser sondada
por el ojo desnudo.

martes, marzo 16, 2004

Ah, qué los actos punitivos en las escuelas. Hoy el hijo se quedó en casa, lo suspendieron por esconder una lonchera (jeje); la suspensión me vino como anillo al dedo porque así justifiqué mi ausencia en la junta de madres-organizadoras-de-su-día en donde se discutiría sobre qué disfraces usarán el 10 de mayo (huevi-huevi). Lo curioso es que también suspendieron al amigo-vecino de mi hijo (a ese por dibujar una caricatura de una compañera, jeje). Y aquí andan los dos, en su día de asueto.
Y claro, deberían estar castigados por haber sido castigados, pero honestamente, no entiendo la gravedad (y odio los métodos correccionales de la escuela, que los pongan a trabajar el doble pa que les duela, no les den vacaciones). Enfin...
En otros lares, fatal espejo cambió su look y reorganizó su foro; Fatal espejo, comandado por el monstruo de dos cabezas, es una buena opción para comentar, promocionar, descubrir y agendar eventos. De paso, se puede leer al artista del mes: María Baranda. Ojalá otros lectores naufraguen con su libro Dylan y las ballenas.
Au boulon!

lunes, marzo 15, 2004

Pues alguien, en la comida de ayer, traía los cables pelados. El ambiente estaba eléctrico, y saltaban chispas por doquier. Si hubiese puesto a funcionar mi densómetro --cuyo rango va del menos diez al diez-- habría marcado 9. Y nada, con tanto corto circuito el ambiente se fundió y no hay cosa más desagradable que un desplante escénico en plena comida. Bien a bien no sé qué ocurrió porque o ponía atención a la res en la cacerola o a las tormentas personales de mis amiguitos, que eso de un ojo al gato y otro al garabato es vil teoría. Y enfin, ya le hablaré a mi amigo-hermano pa saber qué diantres traía, recordarle a su madrecita y ver si la cinta de aislar lo nivela. Total, todos podemos ser diva por un día aunque sea uno quien se queda con la estática. Habrá que buscar unos fusibles porque aquí la lista de archivos no espera .

sábado, marzo 13, 2004

Sólo en noches como esta la nada hace lo suyo. Las cuartillas, los hijos, los enseres, las cuentas, los amigos, los no-amigos, la impresora rota, la expectativa, la duda... todo es nada. En noches como estas somos el espectro de la imposibilidad. Y encontramos los fragmentos.


Beksinski


Fragmento quinto encontrado en la torre (al que se dice nunca nombrado):
...existe un damero en el cuarto-de-paredes-blancas donde los peones se entristecen. Ellos saben que nunca serán los duendes de tus historias. Se resignan, niños de madera, y dibujan animales ciegos para que jamás se pierdan en el pozo de tu mirada.
Y resignados, pequeños peones, graban la reminiscencia de tu nombre sobre tres piedras para que tu ausencia sólo sea imaginaria...

jueves, marzo 11, 2004

1. En menos de 10 minutos vi a un tipo golpear a otro frente a su hijo (¡¡!!), a otro arrojar un proyectil no identificado a la ventana del micro (oh, su rostro de furia no se va de la memoria, traía prisa el señor) y sobreviví a una especie de duelo microbusero: imaginen dos camiones peleando sobre una avenida de dos carriles, como si no existieran peatones, ni otros coches ni usuarios dentro de sus unidades. Los choferes poseídos aventándose camiones como si de cubetadas de agua se tratase. (Par de imbéciles).
La violencia tiene una extraña energía, da dolor de cabeza y provoca un curioso cosquilleo. Y es contagiosa: se me antojaba repartir puñetazos a los protagonistas de esos escenarios: REACCIONEN, PUM, PAS, OUCH (onomatopeya de naricita rota).
Y no, nada de puñetazos, que me faltan biceps para ello.
Y creo en la palabra humanizar.
Así de ilusa soy.

2.
Ver el rostro de la violencia no significa comprender su absurdo. Hoy camina la tristeza infinita por un país que me ha dado letras, imágenes y gente entrañable.

3. Para el oso que vive en la cueva: los arcanos del tarot Wirth.