viernes, noviembre 23, 2007


1. En mi siempre simpático mundo de autodestrucción, bebo Coca-cola antes del amanecer. Así, bien fría, burbujeante y nocturna, acompaña al humo y al insomnio. Y esto no es ninguna novedad, pero sí un acto anacrónico. Regreso a mis vicios de adolescencia. ¿O son los vicios los que regresan a uno?
2. Y miro las burbujas y creo que en realidad debería echarme un vodka, o dos, o tres para dormir cuando los buenos samaritanos duermen; para vivir cuando los buenos samaritanos viven.
3. Pero no, qué mal andar de alcohólica por ahí, qué mal andar entre los vivos. De noche están las sombras y ese silencio bendito que sólo es interrumpido por el burbujear de la Coca-cola.

sábado, octubre 27, 2007

Entremeses

RODERICO: No sé si te has percatado pero últimamente no me dejas hablar...

YO: Correcto. No me parece sano entablar diálogos con personajes ficticios; ya no me late perder el tiempo dialogando con un monito de pixeles que bailotea todo el día en mi blog.

RODERICO: !!¡¡

YO: así es, y quita tu carita de sorpresa, deja de pelar las cuencas que pareces gruyère fosilizado (risas).

RODERICO: Error. Tú eres el personaje de ficción, 100% perecedero, que se la pasa bailoteando en mi blog en lo que se muere. Ubícate, por favor.

YO: !!¡¡

RODERICO: así es, y quita tu carita de sorpresa, deja de pelar los ojos; y no, a mí no me da risa.

***

viernes, octubre 19, 2007

Allá en el cielo azul


Y una vez más, después de azulear cuatro años, los invito a participar en el Cuarto Concurso de Calaveras en Osiazul... y bueno, si la mordacidad no anda por los suelos, ahí, desdentada y sin ganas de versear, participen, ja. Total, si no quieren jugar vayan y lean la elegía de Efraín Jara pa que digan por ahí: ah, qué cool la Mergruen, siempre sube cosas bonitas... enfin, si no les gusta pueden aprovechar el fin de semana, darse una vuelta al H. Mercado de La Merced, comprar verduritas surtidas para dejarlas macerar hasta el miércoles próximo y arrojarlas a la marquesina: oh, sí, Osiazul fue invitada al Encuentro de Revistas Literarias. (risas). Iré pa que digan por ahí: ah, qué cool la Mergruen, siempre se junta con las eminencias del mundillo literario. (risas). Se los dije, a mis 40 años merezco respeto, jajajajaja (uy, las risas se salieron).
tan-tan

miércoles, octubre 10, 2007

oh, sí, del silencio...

Chagall

Y así es, así ocurre, me asomo al aljibe, agarro una piedra, dudo, y no la arrojo. Y me pregunto si ya no me interesa escuchar su repiqueto cuando se despeña, escuchar su sonido seco cuando este pozo esta vacío o su chasquido húmedo cuando los ahogados susurran palabras dulces a los que allá abajo descansan.

Oh, sí, el silencio... y no sé si es el deseo de que todos callen, de que yo calle o de que las letras callen para siempre. O tal vez sea el espejismo de que me he ido lejos, a recorrer nuevos caminos, tierras imaginarias y ríos de agua de limón cuando la verdad es que estoy en el mismo sitio, del mismo color soñando que he huido de mi misma.

Y enfin, uno siempre regresa al pozo; la sed es infinita.

tan-tan

lunes, agosto 27, 2007

De escupitajos y otros escurridizos desatinos

Venía para acá, muy modosa, a explicar por qué no escribo y cómo cada vez que inicio un post me da por despotricar. Y para acá venía, muy arrepentida, muy honesta, como puta en confesionario; y me detuve a buscar una imagen chula para este mi post. Y me dije: hey, una escupidera, de esas antigüitas, a ver si me encuentro una de porcelana o de latón... porque éste, otrora aljibe, se ha convertido en una gran escupidera.

Y nada. Por andar en pos del escupitajo perdido cual de un salivoso grial se tratara me encontré al Rey Chileno: dormidito, adusto y podrido. Y que lo veo, y que me ve, y que doy un brinco y que el pinche Roderico se muere de risa, sí, se muere más de lo que está, carcajeándose, cada vez más muerto.

Ya más tranquila me lo traje al aljibe, o a la escupidera, a como quieran llamarle a este lugar: ¡Ven, quédate conmigo, aquí te leeremos versos, aquí comerás estrellas! Y buena onda el Rey Chileno, me dijo: ¡Le caigo! ¡Le llego!

Y enfin, venía para acá, muy modosa, pero ya no voy a explicar nada. Y ahí les dejo al Rey. Qué más da que esté muerto, total, esta menos fenecido que el mismísimo Roderico. Tomen su espejo.

Pinochet te saluda:
Como te ves me vi, como me ves te verás

martes, agosto 21, 2007

"The day after"


Y sí, ese es el título de una de tantas películas apocalípticas en la cuál la trama no se regodea en los fuegos pirotécnicos de la destrucción masiva sino en ese "después". Somos adictos al antes y al después porque el hoy, el ahorita el "aquí estoy" es menos que una bocanada de humo. Somos seres pequeños que sueñan con asir el pasado y augurar el futuro siempre temerosos de nuestra frugalidad.
Y como yo no soy la excepción y no poseo la neta sobre el más allá, como mi fiel mayordomo, me dedico a hacerme pendeja y a posponer todos los regresos, todas las transformaciones... como si mi botón invisible de "pausa" lograse detener el tiempo porque dicen los que saben que "siempre vendrán tiempos mejores".
Y no es cierto. El tiempo se escurre.
Enfin, vamos a suponer que todavía tengo algo que decir, que después de 40 años todavía queda algo que contar. Mientras tanto tomen su pedazo de pastel y quemen sus retinas con las velitas: estas son las mañanitas...

miércoles, julio 04, 2007

polvo, pintura y vacío

El próximo viernes cumpló 4 semanas de desvarío terreno. Sí, todo impulso, idea, pensamiento se han dedicado a lo terrenal. Y uno se hace adicto a lo tangible; y la virtualidad y las letras son leyenda... Me he dedicado a renovar La Colina, a desmantelar lo puesto, a pintar lo deslavado, a resanar lo roído: como si renovar estos cuartos renovara lo que se quedó tirado en el lote baldío de los años.
Y enfin... preparen sus galas que habrá reinauguración, muahaha...
*

miércoles, mayo 30, 2007

by Steve Forney

Y supongamos que usted llega con el sermón de la montaña, con las reliquias de sus beatos y su hocico lleno de fe y de verdades absolutas. Y yo lo escucho atenta, con los ojos muy abiertos, como asombrada, deslumbrada, alelada ante tanta luminosidad.

Y supongamos que tras mi máscara de ingenuidad se esconde una hija de la chingada que se burla de sus estupideces, de su ignorancia olorosa a incienso, de sus santos óleos acedos, de su espiritualidad insípida.

Sí, así como lo oye. Porque su espiritualidad es a la mía lo que sus barras dietéticas son al mole verde que hacía mi abuela: la mía mata y me lleva al altísimo, la suya lo conserva muerto antes de cualquier putrefacción.
Ande, tómese un Cosmo, brindemos. Y déjese de tanta herejía, que aquí en la Colina las leyes son otras; y si lo escucha monseñor puede usted terminar bolillado* en la esquina...


*Bolillado: efecto de bolillar. Ser muerto a bolillazos. Costumbre del S.XXI practicada en los feudos de la Colina.

martes, mayo 15, 2007

Del pasado Día de las Madres

Y pasó mi 16º Día de las Madres sin novedad; hace tiempo que se acabaron los festivales, los disfraces y los regalitos escolares envueltos en celofán. Y aunque todo lo pintoresco se ha ido me queda la certeza de que YO elegí festejar el Día de las madres, nadie más. Poco me importa si para algunos cometí la peor estupidez de mi vida: que si arruiné mi carrera, que si me encerré para siempre en esta jija ciudad, que si no haré o escribiré lo mismo con hijos. Idiotitas. Y poco me importa si para algunos elegí el mejor camino, que si la trascendencia, que si el aprendizaje vía los hijos, que si el egoismo se diluye para siempre. Idiotitas. Me vale madres lo que piensen de lo que YO elijo para mi pinchurrienta vida. Porque de eso se trata, de elegir, y para elegir se debe tener sobre la mesa la opción. Y para tener la opción se debe pasar por alto el punto de vista de los demás; y recordar que ninguna moralidad, creencia, religión y anexas son tachuelas que se puedan colocar en el seso ajeno. Cada quien su vida.
YO elegí celebrar el Día de las Madres hace 17 años, con todo el cinismo, la irresponsabilidad y los sueños guajiros de los que fui capaz. Y hoy YO elijo que todas las mujeres deben elegir sin que las banderas, los partidos, las cruces, las estrellas o las fotos amarillistas enturbien su decisión. Porque el H. título de "Madre" dura hasta que uno se muere, y no hay vuelta de hoja.

lunes, mayo 07, 2007

fracasamos

Maldición. Tras años de dedicación, de luminoso apostolado y de altísimos ideales de renovación no lo logramos. Regresó con todo y maletas, cabizbajo, con la biblia húmeda de tanto llorar. Algunos lo recuerdan, otros lo conocerán por primera vez. He aquí, de vuelta, a nuestro venerado monseñor Eustaquio que intentó llegar a cardenal para acariciar con su Fe Inquebrantable el papado. Su excelencia, sea bienvenido:



pd: Se rumora en la colina que alguien escupió la semilla de una nueva religión... alabado, alabado...